Plato de ofrenda con apariencia de metate | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Plato de ofrenda con apariencia de metate | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla

Plato de ofrenda con apariencia de metate

Cultura Tarasca
Región Michoacán
Período Posclásico tardío
Año 1200-1521 d.C.
Técnica

Piedra desbastada y tallada

Medidas 27.5   x 30.5  x 61.5  cm
Ubicación Sala 2. El mundo religioso
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1562
Investigador

Descripción

La escultura funcional fue parte del repertorio artístico mesoamericano y muy especialmente en el Posclásico. Nos referimos a trabajos escultóricos que, a la vez, eran columnas, portaestandartes, recipientes sacrificiales, altares y, como en este caso, platos para ofrendas.

En la escultura tolteca y mexica encontramos muchos ejemplos de este tipo de esculturas, el más notable de los cuales es el Chac mool. Se trata de una figura humana, que podemos identificar como un sacerdote, reclinado y con un plato de ofrendas sobre su pecho o abdomen. Este tipo de escultura se utilizó también en Michoacán. En este caso, los brazos y las manos se ciñen a un rígido patrón rectilíneo que también encontramos en otras obras escultóricas tarascas, como por ejemplo algunos coyotes o perros.

La sólida rigidez de las patas de nuestro plato de ofrendas es uno de los rasgos que apuntan hacia su procedencia tarasca, pero también el esquematismo de la cabeza del animal puede compararse con el de figuras de la meseta michoacana como los coyotes o perros que mencionamos.

En nuestro plato de ofrendas los cuatro postes prismáticos funcionan como patas del animal. En la parte superior se encuentra el plato de gruesos y altos bordes. El interior tiene cierta profundidad, aunque no tanta como la que tendría un recipiente de ofrendas destinado a contener líquidos. La cabeza y la cola del animal surgen de los extremos del plato en su parte más larga. El grado de esquematismo hace difícil identificar una especie; parece tratarse de un jaguar. Los bordes exteriores del plato están decorados con incisiones que crean la impresión de una red. El diseño de red se relaciona con la imagen del jaguar en la iconografía mesoamericana.

Es importante que no nos confunda la imagen que tenemos el día de hoy de cierto objeto folclórico, que es el molcajete de piedra con una cabeza de cerdito. Dicho diseño es actual y sólo se inspira en algunas obras prehispánicas. Aquí estamos frente a una pieza ceremonial. La semejanza con un metate es meramente incidental pues los bordes elevados y la ausencia de inclinación son rasgos que se oponen al diseño que necesita un metate. Así pues, parece que se trata de un plato de ofrendas: ¿corazones, flores, algún alimento? Es difícil establecerlo. Si las partes de un zoomorfo que surgen de los bordes correspondiesen con un jaguar, cabría pensar que la ofrenda allí colocada habría sido de origen sacrificial, como un corazón o papeles con la sangre impregnada de algún otro tipo de sacrificio.

La escultura funcional fue parte del repertorio artístico mesoamericano y muy especialmente en el Posclásico. Nos referimos a trabajos escultóricos que, a la vez, eran columnas, portaestandartes, recipientes sacrificiales, altares y, como en este caso, platos para ofrendas.

Otras piezas de la sala