El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico
Personajes femeninos con tocado, orejeras y collar | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
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Personajes femeninos con tocado, orejeras y collar

Cultura Tolteca
Región Altiplano central
Período Posclásico temprano
Año 900-1200 d.C.
Técnica

Barro moldeado con pintura blanca al seco

Piezas por lote 2
Medidas

13 x 8.2 x 3.5 cm |13 x 8 x 3 cm

Ubicación Sala 4. Sociedad y costumbres
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1492
Investigador

Es muy probable que estas figurillas pequeñas, sólidas y hechas con molde procedan de algún templo de alguna ciudad bajo el dominio tolteca, o incluso de otra ciudad nahua del Valle de México. Estas dos probablemente pertenecen a la cultura tolteca, un grupo que habitó en la ciudad de Tula, en el estado de Hidalgo, en un tiempo anterior al dominio de los nahuas en el Altiplano central, ya en el Posclásico.

Se conoce poco sobre la manera en la que se llevaba a cabo el culto a esta diosa. No obstante, por analogía y debido a que los habitantes de Tlatelolco y Tenochtitlan fabricaban después figurillas muy semejantes a las que aquí vemos, es posible identificarlas como una representación de Xochiquetzal.

Las figurillas fueron manufacturadas en molde y se caracterizan por tener generalmente una forma tabular. La superficie dorsal carece de acabado y en el anverso se muestran en relieve algunos rasgos corporales y de su vestimenta: el enredo y la camisa, las orejeras y el gran pectoral de forma circular así como el tocado que presenta una banda horizontal encima de la frente, de la cual emergen plumas, un par de mazorcas y dos abanicos de papel plegado. Mientras que sus pies sobresalen, proyectados hacia el frente, mantienen erguidas a las figurillas, y permiten pensar que posiblemente eran colocadas en los pequeños altares domésticos donde las mujeres y su familia ofrendaban a los dioses comida e incienso.

Xochiquetzal, joven diosa de la belleza, de las flores así como del placer, también es una deidad considerada como la patrona de las tejedoras, labradoras e hilanderas, por lo que fue especialmente importante para el culto de las mujeres; igualmente era presentada como una protectora de las madres jóvenes, y durante el embarazo y el parto. Aunque los hombres también la honraban, puesto que era una diosa relacionada con ideas de fertilidad, la hermosura y la potencia carnal.

En la mitología la diosa es presentada como esposa de Tláloc, dios del agua, e indican que Tezcatlipoca la llevó a los nueve cielos y la convirtió en diosa del amor, y se le reconoce a menudo en los rituales y ceremonias que los nahuas le dedicaban a sus dioses.

La diosa tenía su oratorio en el recinto sagrado de Tenochtitlan, y a su templo los pintores, plateros, labranderas y tejedoras llevaban a una persona vestida como Xochiquetzal, figurada como una hermosa joven, con cabello cortado a la frente y que vestía ropas elaboradas, y se sentaba en las gradas del templo a tejer, mientras los oficiales de estos oficios aparecían vestidos a manera de monos, perros, gatos, y bailaban una danza muy alegre.

Todo lo anterior nos permite pensar que los toltecas, a quienes los mexicas y los tlatelolcas siguieron y de quienes retomaron muchas de las tradiciones debido a que los tenían como sus antepasados, posiblemente realizaban rituales muy semejantes a los que ejecutaban estos dos pueblos siglos después.

Vestían a las mujeres para representar a la diosa, a la vez que fabricaban pequeñas figurillas como la que aquí vemos. En las ceremonias la representación de la diosa habría hecho sonar sus instrumentos mientras bailaba. La flauta acompañaba al canto de las voces y al susurro de su cascabel de concha.

Es muy probable que estas figurillas pequeñas, sólidas y hechas con molde procedan de algún templo de alguna ciudad bajo el dominio tolteca, o incluso de otra ciudad nahua del Valle de México. Estas dos probablemente pertenecen a la cultura tolteca, un grupo que habitó en la ciudad de Tula, en el estado de Hidalgo, en un tiempo anterior al dominio de los nahuas en el Altiplano central, ya en el Posclásico.

Obras de la sala

El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico