Estela que representa un gobernante con un cautivo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
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Estela que representa un gobernante con un cautivo

Cultura Maya
Región Cuenca del Usumacinta
Período Clásico tardío
Año 600-909 d.C.
Técnica

Piedra tallada en bajorrelieve

Medidas 27.5   x 87.9  x 8  cm
Ubicación Sala 4. Sociedad y costumbres
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1358
Investigador (es)

Descripción

La estela reproduce el momento en que el gobernante apresa a un cautivo. El soberano se muestra de pie con el cuerpo en posición frontal, el rostro de perfil y los pies abiertos hacia los lados, con las puntas hacia fuera. A sus pies y en el lado derecho el cautivo se encuentra sentado y reclinado en el suelo. El gobernante le sujeta con fuerza por el cabello provocando que la cabeza gire hacia arriba y mire a su opresor. El cautivo intenta contener el brazo del señor que sujeta y tira con fuerza de su cabello para atenuar su dolor y por qué no, para intentar zafarse de él y escapar.

Con este gesto, el artista crea una composición cerrada entre el cautivo y su opresor y aporta un gran realismo a la escena, al reproducir la instantánea de la captura, en la que plasma no sólo el dolor físico sino también el sentimiento de ignominia y humillación del personaje capturado. Presenta además ciertos elementos reconocibles en la mayoría de las representaciones de cautivos del período Clásico, como es la tela o papel que atraviesa el lóbulo de la oreja visible.

El gobernante porta un tocado de calado ancho anudado en la parte posterior, con una máscara en la parte frontal y rematado en la parte superior con un haz de plumas que vence hacia delante. La vestimenta está formada por un pectoral de placas que pudo estar realizado en jade, concha, hueso e incluso en algodón, y que pudo servir de pectoral protector en la batalla.

El faldellín cubre la parte delantera dejando las piernas al descubierto. En el lado de derecha de la cintura lleva una máscara con placas pulidas colgantes que representaría a algún ancestro. Las sandalias sujetan en el dedo pulgar, cubren el talón y están doblemente anudadas en la parte delantera. El gobernante sujeta con su mano izquierda un elemento anudado del que cuelgan placas de tres en tres y que no se sabe exactamente ni la utilidad, ni la simbología del mismo.

En la muñeca cuelga una bolsa ritual o xiquipilli, palabra nahua que identifica a la bolsa ceremonial en la que los sacerdotes guardaban el incienso de copal. Por tanto, en esta estela el dignatario no sólo se muestra como rey, sino que también se presenta como gran militar al retratarse en el momento de la captura de su enemigo, así como sacerdote al mostrarse con la bolsa ritual.

La estela reproduce el momento en que el gobernante apresa a un cautivo. El soberano se muestra de pie con el cuerpo en posición frontal, el rostro de perfil y los pies abiertos hacia los lados, con las puntas hacia fuera. A sus pies y en el lado derecho el cautivo se encuentra sentado y reclinado en el suelo. El gobernante le sujeta con fuerza por el cabello provocando que la cabeza gire hacia arriba y mire a su opresor. El cautivo intenta contener el brazo del señor que sujeta y tira con fuerza de su cabello para atenuar su dolor y por qué no, para intentar zafarse de él y escapar.

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