Guerrero con tocado de picos | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Guerrero con tocado de picos | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
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Guerrero con tocado de picos | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Cultura Tumbas de tiro
Estilo Tuxcacuesco-Ortices
Región Sur de Jalisco y Colima
Período Preclásico tardío-Clásico temprano
Año 300 a.C.-600 d.C.
Técnica

Barro modelado con pastillaje e incisiones

Medidas 14   x 10.5  x 3.8  cm
Ubicación Sala 4. Sociedad y costumbres
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1082
Investigador

Descripción

Pese a que ha perdido el arma y parte de los dedos de la mano derecha, la imagen puede identificarse como un guerrero; la dinámica postura es característica de las esculturas que figuran este tema en el subtipo realista con ojos al pastillaje del estilo Tuxcacuesco-Ortices.

Tratándose de un individuo en actitud bélica llama la atención su mínima indumentaria, poco protectora; de un lado, una posibilidad es que estuviera a punto de lanzar un arma, a manera de un combate a larga distancia; de otra parte, conviene subrayar que uno de los rasgos principales del estilo de la escultura cerámica de la cultura de las tumbas de tiro es el énfasis en la anatomía, en la figuración del cuerpo humano desnudo o con poca vestimenta.

En este sentido, estamos ante una expresión de la realidad del arte, no ante una imitación de una realidad física o visual. La cabeza es alargada en tanto que presenta deformación tabular, luce un tocado muy llamativo, sin duda, fundamental en la identidad de la figura. Se advierten dos elementos coniformes; el central, que se proyecta de la amplia frente, es de tamaño mayor, tiene una ligera curvatura y cuatro ramificaciones hacia abajo y a los lados; remite, en principio, a astas de venado, pero las punzonaduras que muestran las cuatro puntas inferiores dan la impresión de hueso esponjoso, como si fueran raíces y hasta donde conozco la configuración difiere de las evidencias naturales.

De otra parte, el cérvido se halla prácticamente ausente en este arte cerámico, incluidas todas las variantes estilísticas en las que se manifiesta. Como opción, pienso que puede corresponder a la de un colmillo con cuatro raíces; por su gran tamaño, tal vez propio de un animal marino, aunque es posible que se haya magnificado. El segundo elemento coniforme es individual y sale del lado que se ve a la izquierda, la superficie indica una modificación humana, pues tiene incisiones que crean un reticulado.

El resto del tocado lo identifico como bandas textiles que servirían para sostener los “cuernos” o “colmillos” y como adorno; atrás de la orejera izquierda cuelga una banda larga y del otro lado se modeló de frente una especie de moño grande. La parte superior de la cabeza sale detrás del cono principal, se sugiere una cabellera corta y la cruza una banda.

Las orejeras también son ostentosas, en un acomodo vertical cada una consta de dos discos y una forma alargada curva con una perforación circular que guarda parecido con un colmillo animal. La “cornamenta” con varias puntas y su apariencia natural hacen de éste un tocado singular; en el mismo estilo y en el Comala, también ubicado en Colima, son frecuentes las representaciones de hombres con tocados que cuentan con uno o varias salientes cónicas, no obstante, son más cortas y cada una suele figurarse como puntas individuales; esta obra pudiera dar la pauta para identificar su origen.

El resto del atavío lo componen un par de brazaletes, un cinturón trazado únicamente al frente, un paño modelado en relieve y bulto que en la parte frontal es ancho y con flecos indicados con incisiones, mientras que en la posterior presenta dos bandas colgantes –una fragmentada-; quizá cubra o integre un máxtlatl. No sobra mencionar la notable calidad en la manufactura de esta pequeña obra; sorprende la minuciosidad del artista en los detalles del tocado y los finos rasgos faciales, incluso con los labios, así como la lograda postura activa y vigorosa del guerrero.

Pese a que ha perdido el arma y parte de los dedos de la mano derecha, la imagen puede identificarse como un guerrero; la dinámica postura es característica de las esculturas que figuran este tema en el subtipo realista con ojos al pastillaje del estilo Tuxcacuesco-Ortices.

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