Figurilla femenina | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla femenina | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla femenina | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla femenina | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla femenina | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla femenina | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Cultura Olmeca
Región Las Bocas-Caballo Pintado, Puebla
Período Preclásico
Año 1500 -400 a.C
Técnica

Barro modelado alisado con pastillaje e inciso

Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 341
Investigador

Descripción

Las Bocas es una localidad arqueológica situada al sur del estado de Puebla, en un paraje conocido como Caballo Pintado, ubicado en la ladera noroeste del cerro Teponaztle. El sitio ha sido identificado como una aldea del periodo Preclásico o Formativo y es una de las pocas que no han sido asimiladas por la urbanidad moderna. En el lugar se han realizado trabajos arqueológicos desde 1967, los hallazgos más numerosos han sido cerámicas y figurillas a las que se les ha atribuido influencia olmeca.

Esta pieza en particular es la representación de una mujer con algunos rasgos físicos muy resaltados y posiblemente asociados al tema de la fertilidad. Los muslos, glúteos, cadera y piernas son los elementos anatómicos más llamativos, pues son muy voluminosos y es notable la precisión con que se han detallado algunos elementos: las rodillas bien marcadas, la textura y la ondulación de las piernas y el vientre parecen emular la apariencia que la piel adquiere en cuerpos abundantes. El vientre bajo se observa un poco abultado y con algunos pliegues, posible indicación de que el cuerpo femenino representado no es ajeno a la maternidad; asimismo, el sexo está bien marcado. Si continúa la apreciación de la pieza de abajo hacia arriba, se puede notar que la cintura es delgada y bien marcada, los senos, aunque de menor proporción, resaltan y dan la impresión de estar ligeramente caídos, otra posible alusión a la maternidad y el acto de amamantar y nutrir.

En contraste, los brazos de la figura son pequeños, posible indicio de que se pretende llevar la atención, de forma intencional, hacia los rasgos corporales resaltados o, al menos, de que estos son más significativos. Las manos apenas son muñones cuyos dedos están marcados por incisiones.

La cabeza es desproporcionadamente grande, algo plana y alargada, lo que puede interpretarse como una práctica de deformación craneal intencional. En el rostro se observan labios gruesos, mejillas abundantes, una nariz larga, algo delgada y un poco prominente; los ojos están representados por dos profundas incisiones que van de los extremos y se encuentran en el centro a manera de pupila, estos están delimitados por un filete. El tocado de la mujer es muy distintivo y fue añadido por medio de pastillaje: representa una concha marina y posibles componentes de tela que rodean la cabeza por detrás y que caen sobre las sienes hasta los hombros; el cabello parece estar recogido hacia atrás, en la parte posterior, en el borde de la nuca, se pueden observan incisiones que simulan cabello, el cual parece quedar debajo del tocado.

Los detalles del sexo, boca, cabello y ombligo, posiblemente se hicieron mediante la aplicación de incisiones en el barro tierno, mientras que la superficie general de la pieza presenta señales de alisado. Asimismo, se percibe pigmento rojo en la parte posterior del tocado.

Las figurillas con temas de fertilidad eran comunes en las aldeas del Preclásico debido a la gran dependencia de sus habitantes hacia la agricultura y su constante preocupación por la obtención de buenas cosechas. Tampoco podemos descartar una posible preocupación por la fertilidad humana, esencial para sumar fuerzas de trabajo, de defensa y para dar continuidad a incipientes linajes de poder.

Las Bocas es una localidad arqueológica situada al sur del estado de Puebla, en un paraje conocido como Caballo Pintado, ubicado en la ladera noroeste del cerro Teponaztle. El sitio ha sido identificado como una aldea del periodo Preclásico o Formativo y es una de las pocas que no han sido asimiladas por la urbanidad moderna. En el lugar se han realizado trabajos arqueológicos desde 1967, los hallazgos más numerosos han sido cerámicas y figurillas a las que se les ha atribuido influencia olmeca.

Otras piezas de la sala