Hombre de pie con los brazos sobre el abdomen | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre de pie con los brazos sobre el abdomen | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre de pie con los brazos sobre el abdomen | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Hombre de pie con los brazos sobre el abdomen | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla

Hombre de pie con los brazos sobre el abdomen

Cultura Tradición Mezcala
Región Cuenca media del Balsas
Período Preclásico tardío-Clásico tardío
Año 500 a.C.-900 d.C.
Técnica

Piedra tallada

Medidas 23.1   x 11.5  x 7.4  cm
Ubicación Sala 3. Cuerpos, rostros, personas
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1033
Investigador

Descripción

Es muy difícil hablar de una obra maestra, no porque dichas obras no existan, sino porque al hablar de ellas necesariamente establecemos una serie de preferencias y expectativas sobre un estilo y una época. Es decir, al señalar una obra maestra indicamos lo que nos parece la meta de un estilo. A pesar de ello, vale la pena destacar algunas obras en las cuales parecen completarse todas las potencialidades de un estilo.

Esta pieza es típica de la tradición Mezcala y a la vez es una pieza muy sobresaliente. La observamos y nos damos cuenta de que no hay señales de percusión, que en una escultura de formato pequeño serían imposibles de ocultar, y esto se debe a que las formas finales se han obtenido con un proceso de pulido constante, por la fricción de diferentes agentes. A veces se conoce a este procedimiento como pulido por desgaste. Incluso el profundo corte que permitió partir el lóbulo inferior del núcleo de piedra, para obtener la forma de las piernas, ha sido realizado por medio de un proceso de fricción continuo.

Es posible que en un primer momento se haya usado el canto de otra piedra para acanalar esa zona, pero posteriormente debió emplearse una cuerda tensada en un arco, a manera de segueta, para perfilar, definir y redondear las piernas. Finalmente, es muy probable que se haya usado arena mojada para limpiar y dar brillo a la pieza terminada.

Esta pieza parece sintetizar dos tendencias latentes en la tradición Mezcala, una busca cierto bulto, cierta redondez, y la otra es tan geometrizante que casi se resuelve con líneas rectas. En esta figura adivinamos aún el pentágono que forma la cabeza, pero sus ángulos han sido limados y las líneas tienden a curvarse. Las canaladuras que forman los brazos y la que separa la boca de la nariz crean cavidades curvas. En cuanto a las piernas, el artista parece haber estado conforme con la curvatura que se producía al pulir la ranura, e incluso optó por redondear la parte exterior de las piernas.

La fuerza expresiva de esta figura parece residir, al menos en parte, en la tensión que se crea entre estrategias aparentemente opuestas: se practica un esquema rectilíneo pero las líneas se suavizan y redondean; se aplica una fuerte abstracción pero al mismo tiempo el artista recupera detalles como el diseño de las orejas, un pliegue que sugiere el ceño fruncido, cierto ensanchamiento hacia abajo de los volúmenes que forman los brazos, con lo cual se alude a la presencia de manos.

Es muy difícil hablar de una obra maestra, no porque dichas obras no existan, sino porque al hablar de ellas necesariamente establecemos una serie de preferencias y expectativas sobre un estilo y una época. Es decir, al señalar una obra maestra indicamos lo que nos parece la meta de un estilo. A pesar de ello, vale la pena destacar algunas obras en las cuales parecen completarse todas las potencialidades de un estilo.

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