Figurilla cabeza cilíndrica | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla cabeza cilíndrica | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla cabeza cilíndrica | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla cabeza cilíndrica | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla cabeza cilíndrica | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Figurilla cabeza cilíndrica | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Cultura Occidente de México
Región Región río Armería (Jalisco)
Período Preclásico tardío a Clásico temprano
Año 300 a.C.-300 d.C.
Técnica

Cerámica modelada con decoración al pastillaje

Medidas 12.08   x 4.45  x 2.92  cm
Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1066
Investigador

Descripción

Muchas de las piezas de la región de Occidente tienen como característica la monumentalidad de la representación del cuerpo humano.  Esta sensación se logra de una forma sencilla, engrosando el torso y las piernas y colocando una cabeza angosta. Con ello, se busca expresar algo particular: el poder.

            La pieza 1066 de la Colección del Museo Amparo corresponde a una “Figurilla cabeza cilíndrica” y al subtipo XIIc de la tipología propuesta por Carolyn Baus Reed Czitrom. La característica de este tipo de piezas es una cabeza alta de forma cilíndrica con un mentón prominente.

            La pieza se encuentra fracturada a la mitad y solo tenemos la parte superior de la pieza. Esta sección nos muestra un torso recto las manos están unidas a la altura del pecho y la cabeza está viendo hacia enfrente.

            La cabeza se realiza de una manera sencilla. Los ojos de “grano de café” se crean con un círculo con una línea incisa horizontal y son colocados al pastillaje. Es de destacar que, mientras el ojo derecho la incisión presenta claramente una forma horizontal, el ojo del lado izquierdo presenta en lugar de una línea, un orificio. La nariz es prominente y puntiaguda y un rasgo a destacar es que carece de boca. Posiblemente, este elemento le faltaba a la pieza desde que fue descartado o abandonado, ya que las concreciones de cal que la recubren, también se encuentran en la zona donde debería de encontrarse la boca. Por otros ejemplos que se han encontrado sabemos que la boca también estaba con un círculo colocado al pastillaje y una línea horizontal incisa en medio.

En la parte superior de la cabeza se colocó un tocado que se ensancha y se proyecta hacia atrás. La delimitación de la cabeza y el atavío se hace con una tira cilíndrica colocada al pastillaje.

Las orejeras son circulares con un orificio en el centro y por debajo se encuentra una barra, elemento característico de este tipo de pieza. Algo poco común, es la representación, por debajo de las orejas, de un rectángulo con líneas incisas verticalmente, lo cual representa el cabello. El cuello es más grueso que la cabeza y presenta una banda cilíndrica que se encuentra fracturado en el centro.

El torso es rectangular y de los extremos salen dos tiras que se curvean y se juntan en el centro del pecho. Estas formas, que representan los brazos, tienen en la parte intermedia unos medallones colocados al pastillaje y, donde deberían de ir las manos, se colocaron tres incisiones para marcar los dedos.

La pieza se encontraba ataviada con un taparrabos, muestra de ello es una banda horizontal colocada al pastillaje que se encuentra en la zona inferior del pecho, a la altura del abdomen. En el centro de este elemento se encuentra una “U” invertida, simulando el nudo del taparrabos.

Lamentablemente, la pieza se encuentra fracturada en la cintura, por lo que no podemos advertir la forma y posición de los pies. Aunque, si podemos señalar que la pieza se encuentra recubierta con concreciones de cal, lo cual indica que fue recuperada de un contexto arqueológico. Seguramente de una tumba, donde se han encontrado la mayoría de estas piezas.

Muchas de las piezas de la región de Occidente tienen como característica la monumentalidad de la representación del cuerpo humano.  Esta sensación se logra de una forma sencilla, engrosando el torso y las piernas y colocando una cabeza angosta. Con ello, se busca expresar algo particular: el poder.

Otras piezas de la sala