Perro con cuerpo antropomorfo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Perro con cuerpo antropomorfo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Perro con cuerpo antropomorfo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Perro con cuerpo antropomorfo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Perro con cuerpo antropomorfo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Perro con cuerpo antropomorfo | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Cultura Maya
Región Desconocida
Período Clásico tardío
Año 600-909 d.C.
Técnica

Barro modelado

Medidas 7.5   x 4.6  cm
Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1473
Investigador

Descripción

Figura modelada en barro que reproduce a un perro con cuerpo antropomorfo. En ocasiones se ha mencionado que estas figuras representan a seres humanos con máscaras, en este caso la máscara corresponde a un perro, pero también podrían aludir a esos seres híbridos tan comunes en la ideología maya que son los wahyis o naguales, animal en el que algunos seres humanos tienen la capacidad de transformarse. 1

Estos personajes híbridos alcanzaban estas particularidades corporales a través del sueño y podrían causar el mal a través de una enfermedad. Durante el período Clásico tardío estos seres fueron protagonistas de muchas narrativas pintadas en las vasijas y actuaban como representantes de los gobernantes de los reinos más poderosos de aquellos tiempos. Esos seres incorporaban semánticamente signos asociados con la oscuridad, la noche, las enfermedades, la embriaguez y la muerte.

En el caso del objeto que estamos analizando, no parece mostrar ninguna de estas connotaciones tan malignas, por lo que tal vez simplemente sea uno de esos animales sobrenaturales que aparecen formando parte de los mitos mayas interactuando con dioses y otros seres sagrados, como lo hacen el conejo, que posee capacidades para escribir; el colibrí, que es el mensajero de los dioses, y algunos roedores.

La figura representada está sentada con una pierna flexionada y la otra doblada sobre el suelo, ambos pies se juntan por las plantas, y las manos reposan, una sobre la pierna que roza el suelo, y la otra sobre la pierna doblada.

Aunque muy deteriorado, se puede advertir en el pecho un colgante o adorno con una placa circular. Es posible que ese elemento sea el que permitía sujetar la máscara al cuerpo. La pieza está algo erosionada, lo que impide apreciar si lleva cubierta la cintura con un faldellín, pero sería lógico que si el pecho está adornado, también la cintura estuviera cubierta.

La cabeza reproduce a un perro o cánido de ojos redondos y serenos, el hocico largo deja entre ver los dientes sin ninguna muestra de fiereza o maldad. Los perros acompañaban a los señores en sus grandes desplazamientos, como se pude ver en un gran número de vasijas estilo Chama, pero también fueron criados como uso alimenticio, como se ha registrado arqueológicamente en algunas ciudades mayas antiguas, como Palenque.

Esta figura se parece mucho a la flauta con forma de perro que resguarda el Museo Amparo con número de registro 1474.

La parte posterior de la pieza está sin modelar, es plana y tosca, con un agujero semicircular que pudo servir para contener algún tipo de sustancia, tal vez aquella que permitiera alcanzar la identidad del personaje modelado; un perro antropomorfo. Ese orificio pudo haber estado cubierto con alguna membrana vegetal a modo de tapón, o como se ha visto en otros recipientes, con alguna bola de barro.

 

Bibliografía:

Reents-Budet, Dorie. Painting the Maya Universe: Royal Ceramics of the Classic Period. Durham-Londres: Duke University Press, 1994.

Velásquez García, Erik. "La composición del ser humano en la cosmovisión maya clásica: nociones sobre el cuerpo, las entidades y las fuerzas anímicas" Los mayas: voces de     piedra, editado por Alejandra Martínez de Velasco y María Elena Vega Villalobos. México: Editorial Ámbar, 2011.

 

1. Reents-Budet, Painting the Maya Universe, 355; Velásquez García, "La composición del ser humano...".

Figura modelada en barro que reproduce a un perro con cuerpo antropomorfo. En ocasiones se ha mencionado que estas figuras representan a seres humanos con máscaras, en este caso la máscara corresponde a un perro, pero también podrían aludir a esos seres híbridos tan comunes en la ideología maya que son los wahyis o naguales, animal en el que algunos seres humanos tienen la capacidad de transformarse. 1

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