Fragmento de figurilla | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Fragmento de figurilla | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Fragmento de figurilla | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Fragmento de figurilla | El México antiguo. Salas de Arte Prehispánico | Museo Amparo, Puebla
Cultura Zapoteca
Región Oaxaca
Período Clásico
Año 200-900 d.C.
Técnica

Barro modelado con incisiones

Ubicación Bóveda Prehispánico
No. registro 52 22 MA FA 57PJ 1324
Investigador

Descripción

Este pequeño fragmento del antebrazo y mano de una figura humana perteneció a una escultura de aproximadamente 18 cm de alto, si siguiera una proporción anatómica del cuerpo humano en relación con el tamaño del fragmento y si la escultura fuera de cuerpo entero de pie. Pero no sería extraño que fuera de menor tamaño si pensamos que en el área oaxaqueña y del Altiplano la proporción de la figura humana aparece un poco compacta o achaparrada en relación al tamaño total del cuerpo, pues comúnmente, en estas regiones la proporción es de 2.5 a 4 cabezas en relación con el cuerpo.

Pero más allá del tamaño, en donde puede haber semejanzas entre el Altiplano y la zona zapoteca, lo que hace peculiar al pequeño fragmento es el estilo en la representación de la mano, los dedos y las uñas, así como la forma robusta del antebrazo. Llama la atención el delicado trazo de las uñas y el modelaje fino de los dedos, así como el naturalismo en la proporción de los dedos, cercano al estilo de las esculturas zapotecas del Clásico.

Es bien sabido, además, que una de las expresiones más explotadas por este grupo durante el Clásico, fueron las esculturas de bulto en barro. Especialmente prolíficas fueron las urnas o las esculturas de diosas o mujeres con elegantes atuendos y tocados. La pieza está muy desgastada, lo que indica su gran antigüedad. Es posible también, que la zona carcomida sea producto de condiciones de humedad.

La pieza deja ver un barro color café claro burdo que no tuvo más que un proceso de alisado y de modelado fino con agua. No tuvo ningún tipo de recubrimiento, ni pulido, lo que hizo el barro más poroso y vulnerable a las inclemencias del tiempo.

Este pequeño fragmento del antebrazo y mano de una figura humana perteneció a una escultura de aproximadamente 18 cm de alto, si siguiera una proporción anatómica del cuerpo humano en relación con el tamaño del fragmento y si la escultura fuera de cuerpo entero de pie. Pero no sería extraño que fuera de menor tamaño si pensamos que en el área oaxaqueña y del Altiplano la proporción de la figura humana aparece un poco compacta o achaparrada en relación al tamaño total del cuerpo, pues comúnmente, en estas regiones la proporción es de 2.5 a 4 cabezas en relación con el cuerpo.

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