Fundación Amparo

Fundación Amparo

Manuel Espinosa Yglesias creó la Fundación Amparo en 1979 para celebrar la memoria de su esposa, Amparo Rugarcía de Espinosa Yglesias, con el propósito de realizar actividades de beneficio social, educativo y cultural en México. El objetivo fundamental de la Fundación es promover el desarrollo social a través de actividades filantrópicas. Al plasmar su visión, la Fundación Amparo ha colaborado con varios proyectos de apoyo a la cultura pasada y actual, así como con sus agentes y creadores.

Uno de los objetivos de la Fundación es fomentar iniciativas culturales y educativas de conservación, estudio y difusión del patrimonio cultural de México. Por ejemplo, las iniciativas de recuperación y conservación de variados inmuebles del Centro Histórico de Puebla -como la restauración, operación y administración del Mercado La Victoria (1994) y el Paseo Bravo-, o el rescate de monumentos prehispánicos o novohispanos. Ejemplos de lo último han sido la rehabilitación de 840 templos dañados en Puebla por el temblor de 1999, la restauración de la sala capitular del ex-convento de Santo Domingo de Guzmán en Izúcar de Matamoros, Puebla, la Revitalización de la Senda de los Ángeles, y los proyectos de iluminación exterior de la Catedral y el Palacio Municipal de la ciudad de Puebla. Finalmente, está la creación del Museo Amparo (1991). 

En cuanto a la labor social, entre los objetivos de la Fundación Amparo se encuentra apoyar la superación y alcance de un mejor nivel de vida de la población. Para ello, creó en 1998 el Proyecto Roberto Alonso Espinosa, que abarca dos Centros Comunitarios. El primero se fundó en 1999 en la colonia Lomas de Chamontoya en la Ciudad de México y en 2002, abrió sus puertas el Centro de Desarrollo Comunitario en Zacatlán de las Manzanas, Estado de Puebla. Los centros se fundaron para promover el desarrollo educativo, social y económico de niños, niñas, adolescentes y sus familias en zonas marginadas, por medio de procesos formativos, de participación y organización comunitaria. La finalidad de los centros es propiciar el desarrollo biopsicosocial de niños y niñas, con la clara convicción de que es necesario involucrar a todos los miembros de la familia y de la comunidad en un proceso de educación activo. Los Centros Comunitarios tienen como objetivo motivar a las personas a que participen en la solución de sus problemas para lograr una mejora colectiva de la comunidad.

La Fundación Amparo también se ha dado a la tarea de proveer ayuda humanitaria y reconstrucción después de catástrofes naturales, como la ayuda a damnificados en la Sierra Norte de Puebla por el huracán Stan en octubre del 2005, y dando atención a los damnificados por las inundaciones en Tabasco en 2007. La Fundación Amparo ha apoyado también a instituciones educativas y de salud, al igual que becas para estudiantes destacados, entre otros.

La labor filantrópica de la Fundación Amparo refleja el sentido de responsabilidad social de Manuel Espinosa Yglesias, cuya obra y trabajo se guiaron siempre por el principio de generar riqueza bajo la guía del bien común. Los objetivos filantrópicos de la Fundación Amparo reflejan también su amor por nuestro país, una preocupación por acercar al pueblo de México al arte y por atender las necesidades de los menos favorecidos.