Acerca del Museo

Museo Amparo

En abril de 1979, el banquero mexicano, Manuel Espinosa Yglesias, creó la Fundación Amparo para realizar actividades de beneficio social, educativo y cultural en México. En el ámbito cultural, la obra más importante de la Fundación fue la creación del Museo Amparo, en memoria de su esposa, Amparo Rugarcía de Espinosa. El Museo Amparo inició sus actividades en 1991 en la ciudad de Puebla con el lema "un encuentro con nuestras raíces". Cuando se fundó el Museo, Manuel Espinosa Yglesias y su hija Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía concibieron una institución museográfica dedicada a presentar y estudiar el arte mexicano, apoyándose con las herramientas tecnológicas más avanzadas de la época, con la misión de catalizar el diálogo entre la historia del arte y el presente, las raíces y el pueblo de México. A lo largo de 17 años, el Museo Amparo fue dirigido por Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía, quien lo posicionó como referente cultural en el país y en el extranjero.

Cuenta con un acervo de más de 1,700 piezas de arte prehispánico, considerada la colección más importante que alberga un museo privado en México; también resguarda más de 1,300 obras de arte virreinal y de los siglos XIX y XX. Presenta, además, un programa de exposiciones temporales y de actividades académicas y artísticas dirigidas a todo público. Recibe más de 120,000 visitantes al año y atiende a una población de 12,000 personas en sus talleres, diplomados, conferencias, cursos y eventos. 

La sede del Museo Amparo se encuentra en el Centro Histórico de la ciudad de Puebla, alojada en un extraordinario edificio virreinal que originalmente fue el Hospital de San Juan de Letrán, la primera institución de salud de la ciudad, erigido en 1538. A lo largo de los años, el conjunto de edificios que conformaron al hospital se transformaron en otras instituciones y en casas-habitación. Para la fundación del Museo Amparo, estos edificios fueron restaurados y unificados con un proyecto de rescate arquitectónico bajo la dirección del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. La celebración de su vigésimo aniversario se inició con el proyecto de actualización arquitectónica, museográfica y pedagógica a cargo de TEN ARQUITECTOS, despacho encabezado por Enrique Norten. La actualización tiene el propósito de cumplir las demandas culturales de la sociedad contemporánea y ofrecer una nueva experiencia al público.

Con la actualización del Museo Amparo, los miembros del Patronato de la Fundación Amparo dan continuación al compromiso de Manuel

Espinosa Yglesias y de su hija Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía con el arte y la filantropía. El cuidado y atención que se habían puesto a los trabajos de la colección del Museo Amparo bajo su dirección, se han extendido al arte contemporáneo, enfocándose a coleccionar, exhibir y producir muestras de artistas tanto establecidos, como de jóvenes promesas a nivel nacional e internacional.

Hoy día, la riqueza de la experiencia de visitar las colecciones del Museo se complementa con exposiciones temporales de calidad internacional. Aunado a ello, el Museo Amparo ofrece actividades lúdicas, creativas, educativas y de investigación.

Por la gran calidad e interés de sus exposiciones temporales, por la variedad de actividades que ofrece y la belleza de sus espacios museográficos, el Museo Amparo es considerado uno de los centros culturales y de exhibición más importantes de México.

Misión / Visión

Vestíbulo

MISIÓN | Contribuir de manera significativa al desarrollo cultural de los habitantes del estado de Puebla, de la región y de México a través de las artes visuales, fomentando el fortalecimiento de la persona mediante experiencias significativas, formativas y de disfrute para mejorar su nivel de vida, el de su comunidad y el del país.

VISIÓN | Ser uno de los museos más importantes a nivel nacional e internacional en cuanto a exhibición, investigación y divulgación del arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo, dinamizando la cultura de la región mediante un estrecho trabajo con otras instituciones culturales de México y del mundo. Ser una institución que sitúe a Puebla como un referente cultural a nivel nacional e internacional.

 

Historia de los Edificios

Patio Interior

El Museo Amparo es un referente cultural de Puebla y de nuestro país. Fue fundado por don Manuel Espinosa Yglesias y su hija Ángeles Espinosa Yglesias Rugarcía en 1991. Su com­promiso es la difusión integral del arte prehispánico, virreinal, moderno y contemporáneo de México. Cuenta con un acervo de más de 1,700 piezas de arte prehispánico, considerada la colección más importante que alberga un museo privado en México; también resguarda más de 1,300 obras de arte virreinal y de los siglos XIX y XX. Presenta, además, un programa de exposiciones temporales y de actividades académicas y artísticas dirigidas a todo público. Recibe más de 120,000 visitantes al año y atiende a una población de 12,000 personas en sus talleres, diplomados, conferencias, cursos y eventos.

En 2010, en el marco del vigésimo aniversario del Museo Amparo, la Fundación Amparo, con el apoyo del Gobierno Federal a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y del Gobierno del Estado de Puebla, emprendió un proyecto de actualización de este recinto.

El inmueble del Museo Amparo formó parte de un conjunto de edificios que tuvieron distintos usos a lo largo del tiempo. Su his­toria se remonta al siglo XVI cuando se funda el primer hospital de la ciudad de Puebla, bajo la advocación de San Juan de Letrán, conocido como “El Hospitalito”. Hacia 1642, el obispo Juan de Palafox y Mendoza solicitó que los enfermos se trasla­daran a otro hospital; por ende, el inmueble y los predios anexos que incluían la huerta y un terreno sin construir cambiaron su uso, alojaron a varios colegios, como el Colegio para Niñas dedicado a la Purísima Concepción, y un albergue para mujeres casadas o viudas, donde podían vivir en comunidad mientras sus maridos estaban ausentes. Asimismo, sus muros vieron pasar una casa de sacerdotes, un asilo de ancianos y vivien­das particulares. Desde 1871, una parte del edificio albergó la vivienda de don Vicente Espinosa Bandini, abuelo de don Manuel Espinosa Yglesias. El conjunto fue adaptado por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez para ser sede del Museo Amparo, inaugurado en febrero de 1991.

El proyecto de actualización, a cargo del despacho TEN Arquitectos, encabezado por Enrique Norten, creó una propuesta arquitectónica que convive con el patrimonio histórico del recinto que alberga al Museo. Destacan nuevos espacios de exhibición,  un mayor aprovecha­miento de la luz natural, instalaciones óptimas para resguardo de obra, un nuevo vestíbulo, actualización de la biblioteca, auditorio, salas didácticas, renovación de salas de exposiciones temporales,  mayor capacidad en espacios para actividades educa­tivas, tienda, una terraza panorámica con servicio de cafetería, así como instalaciones adecuadas para acceso de personas con capacidades diferentes.

La actualización del Museo Amparo fue concebida en tres fases. La primera de ellas culminó con la apertura, en febrero de 2013. La segunda etapa comprende el trabajo en las salas para exposi­ciones temporales, mismas que se abrieron al público el 14 de diciembre de 2013 y que tienen un espacio de 1,848 m2 y la tercera, consiste en la actualización de las salas y discurso museográfico de la colección permanente de Arte Prehispánico, ubicada en una superficie de 1,285 m2 concluida en abril de 2015.

Actualización

En febrero de 2013, se realizó la apertura de la primera etapa del proyecto de actualización a cargo del despacho TEN Arquitectos, encabezado por Enrique Norten, quien creó una propuesta arquitectónica que convive con el patrimonio histórico del recinto.

Se habla de un proyecto de actualización dado que se ha conservado la distribución original que el Museo Amparo ofrecía. En esta primera etapa, con un juego de cubiertas y recubrimientos, se generan nuevos espacios en los interiores existentes, especialmente en el vestíbulo, sumando otras estrategias: reorganizar la circulación del museo, ofrecer mejores servicios y permitir muestras con una museografía más actual. Y, sin negar su tiempo, persigue cierta neutralidad en sus materiales y acabados, buscando que los edificios históricos tengan un nuevo valor que, ese sí, reconocemos como absolutamente moderno: fluidez espacial. Lo nuevo sirve así para consolidar al monumento.

De igual forma, el acceso a las Salas de Arte Virreinal y del Siglo XIX ubicadas en el edificio histórico que albergó una casa poblana novohispana, se realiza a través del vestíbulo, elemento central de conexión y distribución con las diferentes áreas.

Las azoteas se aprovechan generando una relación distinta, a otra altura, con el paisaje urbano y el skyline del centro histórico de Puebla, replanteando la relación del edificio con su contexto, literalmente desde otra perspectiva y haciendo de la ciudad misma algo más que puede ser visto en y desde el museo.

La actualización del Museo Amparo fue concebida en tres etapas. En la primera etapa, inaugurada en febrero de 2013, destacan nuevas galerías para exposiciones temporales, un mayor aprovechamiento de la luz natural, instalaciones óptimas para el resguardo y conservación de obras artísticas, un nuevo vestíbulo, modernización de la biblioteca y el auditorio, tienda, terraza con vista al paisaje poblano, servicio de cafetería, así como instalaciones adecuadas para el acceso de personas con capacidades diferentes.

La segunda etapa del proyecto abierta al público en diciembre de 2013, consiste en la reapertura de 1,848 m2 de espacios para exposiciones temporales, equipados según los parámetros internacionales de exhibición que permiten recibir proyectos de los más diversos tipos y procedencias. Se integraron también áreas de servicios a sus visitantes con óptima funcionalidad.

La tercera, inaugurada en abril de 2015, consiste en la actualización de las salas y discurso museográfico de la colección permanente de arte prehispánico, ubicada en una superficie de 1,285 m2.

Una vez que la actualización haya finalizado, el Museo Amparo podrá reafirmar su posición como centro cultural de referencia en nuestro país, tanto por la importancia de su colección permanente y exposiciones temporales, como por sus edificios e instalaciones y por el intenso programa de actividades culturales y educativas que ofrece a la comunidad.

Al final del proyecto, el museo ha ampliado sus espacios públicos, de exhibición y de almacenaje en cerca de 3,000 m2 y cuenta con una superficie total cercana a los 9,000 m2.