
LA EXPOSICIÓN DEL MAESTRO ROBERTO CORTÁZAR PERMANECIÓ DEL 9 DE SEPTIEMBRE DE 2006 AL 15 DE ENERO DE 2007
Conocer los sentimientos y las pasiones de la humanidad, es la idea fundamental que estimula a Roberto Cortázar, para crear. En esta exposición nos muestra la obra que fue realizada ex profeso para exhibirse en el Museo Amparo, constituida por 23 piezas. Los cuadros se orquestan en una composición de conjunto, en la que ha trabajado desde el año 2004.
Dos ejes temáticos dan pie a la obra pictórica de Cortázar: el mito de Saturno (con una marcada influencia del cuadro icono de Goya), y el hecho histórico de los Tiranicidas atenienses del Siglo V antes de nuestra era.
En estos hechos, Cortázar trató de leer el contenido humano, así como las similitudes y diferencias de la organización social y del ejercicio de poder, que nos revela en sus propias composiciones.
A partir del impacto que dejó en su memoria la imagen de Saturno devorando a sus hijos, de Goya, empezó a trabajar sobre variaciones de sus propias composiciones, encadenando un cuadro a otro, por lo que súbitamente aparece un Saturno que contradice la idea de lo planteado por Goya, otro cuadro la cuestiona, otro la afirma.
Es decir, se discute la idea de forma plástica, tratando de que sean las líneas y los colores lo que nos transmita una sensación estética.
En la exposición se muestran cuadros de gran formato y de formato pequeño, que son los extremos que le permiten a Cortázar, ir abordando, por vías diferentes, estas ideas, que trasmiten diversos impactos en el observador; por ejemplo, desolación o delirio, o aislamiento, o introspección; sensaciones que constituyen la idea, la forma de decir las cosas en un cuadro, con un lenguaje propio, empleando un modo realista de representar la forma humana y combinándolo con elementos abstractos.
El lenguaje de Cortázar apunta hacia el registro de la figura humana de un modo muy riguroso, formal, estricto, para llevarlo a planos compositivos y niveles muy diversos, amplios y distantes, incluso, a través de líneas gestuales o espacios pictóricos, o formas semi-abstractas o semi-reconocibles, es decir, ofreciendo diferentes ángulos de lo plástico.
La Técnica
Los cuadros tienen básicamente la misma técnica: óleo y punta de plata sobre tabla, empleando diversos recursos técnicos, como: las diferentes formas de pigmentos, de tratamientos con polímeros en las superficies, de cierto tipo de barnices que se llaman veladuras, que son usadas desde las encáusticas hasta las pinturas comerciales de resinas y un sinfín de recursos, trabajados sobre un soporte duro.
Muchas veces Roberto Cortázar trabaja en fragmentos que pinta trazo a trazo, armando el cuadro paulatinamente, el cual después unifica en un conjunto total sobre el cual da trazos generales.
Roberto Cortázar boceta sus cuadros en Photoshop, convirtiendo su pensamiento en acción. Después realiza un sinfín de variaciones, y elige la composición que le parece idónea, para iniciar con la visión y el trabajo meticuloso en el cuadro, el cual es una interpretación estricta de su boceto digital, en una escala mucho más amplia.
Cortázar empezó a trabajar los cuadros de esta exposición en un tono monocromático, básicamente en grises y todas sus variantes, respetando la superficie blanca; lo cual le resultó muy interesante, ya que un entorno neutral como el blanco, le permitió dejar la estructura visible, como parte de la composición final.
De ahí fue pasando a diferentes entornos, y de pronto sintió el impulso de ponerles un territorio de color, no de luz, sino de color: rojo, amarillo, verde. Le pareció que estos colores subrayaban uno de los elementos con los que Cortázar compone, que es el espacio que determina la forma de la forma y la forma que determina la forma del espacio; Cortázar sintió que al subrayarlo con un color, la problemática de forma y espacio se hacía más sensible, más perceptible. “Son cosas que primero suceden y después entiendo y trabajo ya con una conciencia”, nos dice el artista.

Saturno en el mundO de los paRRicidas permanecIó en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Amparo hasta el lunes 15 de enero de 2007.